Tesla vuelve a pedir un depósito por el Roadster, aunque los primeros de la lista llevan nueve años esperando
Tesla ha reabierto las reservas del Roadster de nueva generación. Entrar en la lista de espera exige un depósito de 50.000 dólares, unos 42.000 euros. El pequeño inconveniente es que Tesla ya empezó a aceptar dinero por el mismo coche en 2017 y prometió iniciar la producción en 2020. Hasta la fecha no se ha fabricado ninguna unidad para clientes.
La nueva campaña arranca antes de una presentación que se celebrará en Texas el 1 de octubre, en la que se espera que Tesla muestre por fin una versión actualizada del Roadster y revele nuevas especificaciones técnicas, su precio y un plan de producción.
42.000 euros por un puesto en la lista de espera
El sistema de reserva es bastante peculiar, como suele ocurrir con Tesla. Primero, los compradores deben abonar 5.000 dólares con tarjeta de crédito y, en un plazo de 10 días, transferir otros 45.000 dólares por vía bancaria. En total son 50.000 dólares, aproximadamente 42.000 euros al cambio actual.
Tesla señala que el importe es íntegramente reembolsable. La reserva solo queda confirmada cuando se recibe la transferencia de 45.000 dólares.
Sin embargo, no se trata del precio de compra del coche. Por ahora, el cliente básicamente está pagando por un puesto en la lista de espera, ya que Tesla todavía no ha comunicado el precio final del nuevo Roadster.
La sombra del Roadster de 2017 sigue siendo alargada
La segunda generación del Roadster se presentó por primera vez en noviembre de 2017. Tesla prometió entonces un precio de 200.000 dólares para el modelo básico y el inicio de la producción en 2020.
Las promesas técnicas iniciales eran extraordinarias para la época: de 0 a 97 km/h en 1,9 segundos, una velocidad máxima superior a 400 km/h y una autonomía de unos 1.000 km.
Lo más curioso es que la web europea del Roadster de Tesla todavía muestra esas cifras. Nueve años equivalen a toda una era geológica en el mundo de los coches eléctricos, por lo que ahora deben considerarse objetivos históricos, no especificaciones confirmadas para un vehículo de producción de 2026.
Tesla ha retrasado el Roadster en repetidas ocasiones a lo largo de los años. Mientras tanto, hiperdeportivos eléctricos como el Rimac Nevera han llegado al mercado, convirtiendo lo que era una promesa en PowerPoint —acelerar en menos de dos segundos— en una prestación de un coche real.
Musk promete ahora aún más
Desde entonces, Elon Musk ha elevado todavía más las aspiraciones del Roadster. Ha hablado de propulsores de gas frío basados en tecnología de SpaceX e incluso ha insinuado la posibilidad de que el coche pueda elevarse brevemente del suelo.
Sigue sin saberse qué se mostrará realmente el 1 de octubre ni cuánto de ello llegará a un vehículo de producción homologado para circular.
Precisamente por eso, reabrir las reservas es una decisión bastante atrevida a la vista de la trayectoria del Roadster hasta ahora. Tesla pide 50.000 dólares a los clientes antes de comunicar el precio final del coche, las especificaciones técnicas de la versión de producción o la fecha de inicio de su fabricación.
Por tanto, el mayor logro actual del Roadster no es su velocidad máxima de 400 km/h ni su tecnología de cohetes. Es su capacidad para seguir disponible en preventa nueve años después.